Argentina, Viajes

Viaje en Argentina – Mar del Plata y alrededores

Mar del Plata dista unos 400 km desde Buenos Aires y es toda autopista, que con las autopistas italianas no tiene nada que ver. Primero tienen un sistema diferente: hay estaciones de peajes en cada ciudad que se cruza, adonde se paga como un “peaje de entrada”; en total hemos nos salió menos de 10 euros.

20160112_185910

Además las zonas de servicios se encuentran entre un sentido de marcha y el otro, porque el cambio de sentido está permitido. Luego quedé fascinada por el paisaje: hemos recorrido kilómetros y kilómetros acompañados por campos hasta el alcance de la vista. Después de 4 horas de viaje, y un lamentable puesto de control (adonde nos coimearon), hemos llegado en la ciudad de Mariano, Mar del Plata.

Ya que todavía teníamos un poco de tiempo antes que ir a cenar, me hizo ver diferentes lugares de la ciudad, contandome algunas anécdotas para cada uno. Que emoción! Me enconraba en los lugares cuyos había escuchado hablar mucho y adonde Mariano vivió su vida hasta que, a los 17 años, se mudó en Italia con su familia.

La cena estuvo muy bien. Me sentí al toque parte de la familia y, sobre todo, no tuve ningún problema con el idioma. Llegados a su casa, después de ese día bastante intensivo, nos desmayamos del sueño.

Abro los ojos y soy desorientada. Miro alrededor y me doy cuenta de estar en un lugar nuevo, que ya siento como si fuera mi casa. Es real. Pero todavía tengo un poco de jet las, así que prácticamente es el amanecer. Desde afuera llegan ruidos de maquinarias y me acerco a la persiana para dar una ojeada a través de las grietas: enfrente hay una panadería e ya están trabajando para satisfacer a la gente del barrio en unas horas. El ruido no es molesto, más bien me envuelvo para dormir un ratito más.

Una vez levantados descubrimos que muy temprano alguien estuvo en la panadería que yo estaba mirando para hacernos encontrar las medialunas recién desenhornadas para desayunar.
Decidimos de ir a la playa pero el océano era gélido a pesar de que fuese enero, así que preferimos quedarnos bajo las sombrilla a hablar y tomar mate.
Llegó la noche y pasó a buscarnos un amigo de Mariano, Pablo, que nos dijo que teníamos que ir a buscar también a Nicolás, que vive ahí enfrente. Llamamos a la puerta y, en vez de salir, nos hizo entrar y fuimos recibidos por TODOS sus amigos. Habían organizado una fiesta a sorpresa y, que decir, fue realmente una gran sorpresa!

El día después subimos al auto para ir hacia Miramar y, en el camino, hicimos una pequeña parada para admirar el panorama.

DSC_0437

DSC_0485

dsc_0515-e1519206192339
Faro de Mar del Plata, pintado por el papá de Mariano hace muchos años.

Volviendo hacia Mar del Plata, nos paramos en Punta Mogotes en busca de un lugar para almorzar, así que Mariano me llevó a comer pescado al restaurante Chichilo, adonde trabajan dos de sus amigos que conocí la noche anterior. Después dimos una vuelta en los negocios ahí alrededor para ver unos kit de mate de viaje y nos dirigimos hacia la Escollera Sur, para pasear a lo largo del puerto y ver los famosos lobos de mar, símbolo de la ciudad.

DSC_0553

Regresados a casa, decidimos de cenar y ir dormir temprano en previsión del despertador a las 6.30 de la mañana, para ir a Tandil a encontrar unos parientes. Mientras nos estábamos preparando para ir a la cama empecé a escuchar algunas personas hablando bajo la ventana de l’habitación, voces que reconocí al toque.  Ni el tiempo de pensarlo que sus amigos lo estaban llamando para preguntarnos de salir a tomar algo. No tuvimos mucha elección, sobre todo después que dijeron: “No nos vimos por 13 años y dentro de poco volvés en Italia, tenemos que disfrutar de estos momentos juntos!”; así que nos cambiamos y fuimos a tomar una birra juntos. Cuando despuéS nos llevaron a dar una vuelta con el auto a lo largo de la costa, contando anécdotas sobre su adolescencia, las pocas horas de sueños que me quedaban no eran más un problema. Habría podido estar a escuchar sus historias y a descubrir la ciudad por toda la noche.

Cuando empezó a sonar el despertador ya no tenía más el mismo pensamiento, pero decidimos de concedernos una horita más antes de salir.

Durante el camino me maravillé, una vez más, de los sensacionales paisajes que ofrece este lugar:

DSC_0602
Sierras
dsc_0612.jpg
Balcarce, tierra del piloto de F1 Juan Manuel Fangio, “el Chueco”
DSC_0614
Gaucho en un campo de girasoles

Llegados a Tandil, su prima nos llevó a ver la Piedra Movediza, la reproducción de una piedra que quedó en equilibrio por muchísimo tiempo y que, en el 1942, se cayó se dice por causa de la raza humana.

DSC_0632.JPG

Luego fuimos al Calvario, una colina adonde se encuentra una via crucis sumergida en la naturaleza.

DSC_0640.JPG

Dado que nos quedaba un poco más de tiempo, pasamos por el Camino Misterioso Encantado, adonde, puesto en punto muerto y sacados los pies de los pedales, el auto se mueve sola, recorriendo de vuela la calle. Fue muy divertido porque, cuando Mariano era niño, le habían hecho creer que el auto fuese empujada por las almas de los nenes muertos en un accidente en ese lugar.

DSC_0741

Luego de todas estas giras y visitas nos tomamos un día de relax: sus vecinos de casa nos pidieron de pasar una día juntos en una playa 4×4. Sí, hay playas para ir con los 4×4 casi hasta la orilla del mar. Generalmente, desde el baúl, aparecen de repente carpas, parrillas, cada tipo de comida y bebida, sillas, reposeras, mesitas, de todo!

Acá me bañé por primera vez en el océano. Entrar fue bastante complicado porque el agua era congelada. Será simplemente cuestión de costumbre porque veía gente tirarse al agua despreocupados por su temperatura. Salí en seguida porque la resaca de las olas era fuerte. Durante el almuerzo, las familias que teníamos alrededor, nos ofrecieron unos cuantos asados recién hechos a la parrilla (atención, non los la sobra, eran los primeros pedazos que cocinaron, antes de haber comido ellos) y en un momento nos encontramos a ser un grupo solo, compartiendo risas y comida.

Después de un par de días girando por el centro y de encuentros de familias, decidimos de devorar unos kilómetros más y fuimos hacia el norte, en Cariló. Es un pueblito adonde no hay verdaderas calles, es todo arena y camino sin asfaltar hasta la playa. No me pregunten el motivo, pero ahí hay una playa que se llama Fiat, con 500 expuesta incluida. =)

DSC_0819

Cuando empezamos a tener hambre nos corrimos en una plaza y parecía de estar en un lugar encantado. Los cafés, los restaurantes, los negocios y las casitas eran en una armonia perfecta con la naturaleza circunstante.

Para no hacernos faltar nada, pasamos un día a la Sierra de los Padres, un lugar que toma su nombre desde los Padres Jesuitas que se establecieron allá en el 1746. A los pies de la sierra, se encuentra una laguna con una reproducción de las construcciones de los Padres.

DSC_0852.JPG

Llegando encima de la Sierra, después del pueblo, recorriendo un sendero se llega a la Gruta de los pañuelos, que es una especie de santuario en la roca, que atrae siempre más peregrinos.

La historia que se cuenta se remonta al 1948, cuando una pareja de inmigrantes italianos que no podía tener hijos, puso una estatua chiquita de la Virgen en una gruta, colgó los primeros pañuelos y rezó por una gracia. Luego de 4 meses la mujer quedó embarazada y la pareja volvió para agradecer por el milagro recibido. Cuando contaron su experiencia, muchísimas personas fueron en ese mismo lugar para atar sus propios pañuelos y pedir por una gracia.

DSC_0894.JPG

Y así, lamentablemente, llegamos a nuestro ultimo día en Argentina. Pasamos todo el día en casa con amigos y parientes que iban y venían para saludarnos. Cada uno traía algo de comida y cada vez se tomaba un mate.

Esa misma noche subimos el bus hacia el aeropuerto de Buenos Aires, el mejor bus que yo haya tomado en mi vida. Asiento super cómodo y completamente reclinable. Viajando de nuche pude dormir todo el tiempo, lastima que después me aburrí un montón en el vuelo de vuelta.

Ya casi pasaron 2 años desde nuestro viaje en Argentina pero siempre lo llevo en el corazón. Conocí muchísimas personas hermosas y con valores verdaderos. Espero de volver muy pronto y de poder visitar muchos lugares más.

Viaje en Argentina – Buenos Aires

Viaje en Argentina – la ida

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s